domingo, 20 de octubre de 2013

The slumber party massacre (1982) de Amy Holden Jones



Las chicas planeando la juerga nocturna
"La masacre de la fiesta del pijama", éste debería de ser el equivalente a su título en español, aunque por lo que he alcanzado a saber, no se ha debido de estrenar en España ya que no he logrado localizarla doblada al castellano. Se trata de un slasher bastante desconocido que sin embargo goza de cierto culto en lo referente al género, habiendo generado incluso varias secuelas. Como buen slasher de los ochenta sigue la línea marcada por sus hermanas mayores "Halloween" y "Viernes 13" y estoy de acuerdo con lo dicho por alguna crítica que he leído por ahí, las copia a la perfección. Me ha gustado mucho en líneas generales, obviamente porque me gustan bastante este tipo de films que son lo que son y van al grano sin medias tintas. Lo que nos presenta su argumento es un tipo chalado, un auténtico psicópata, armado con un taladro que se escapa de un manicomio. El loco llega a un barrio residencial muy cuqui, de esos típicos americanos aparentemente pacíficos y se topa con la casa de una chica que está celebrando una fiestecita, aprovechando que sus papis están fuera. Así que, llegada la noche, el psicópata se meterá en la casa y se dedicará, sin motivo aparente, a cargarse a todo aquél con el que se tope. Y ya está, ¿para qué queremos más?

Russ Thorn (Michael Villela) y su taladro; invitados no oficiales a la fiesta

Los chicos salidorros ansiosos por entrar en acción
El film es muy entretenido y dentro de su repetición se pueden destacar detalles ciertamente llamativos. Un punto a su favor es que está muy bien rodado, a pesar de su bajísimo presupuesto y de ser una producción de serie B tiene una muy correcta fotografía y una dirección por encima de la media de este tipo de producciones. La directora (es curioso ver a una mujer haciendo una peli como ésta, ¿verdad?) se ve que sabía manejar a la perfección los encuadres (se ve también que se empapó del buen uso de la cámara de John Carpenter en "Halloween") y en general tiene cualidades cinematográficamente (y lo digo muy en serio), alejándose por completo de una dirección plana más cercana a un telefilm. La ambientación también está muy conseguida, la atmósfera es efectiva (se nota el toque ochentero tan característico y tan magistral en este tipo de films). Por otro lado las muertes de la película también son un punto a su favor. 

¿Alguien quiere una pizza?

La pobre Linda (Brinke Stevens) no llegará a acudir a la fiesta
No olvidemos que esto es un slasher por lo tanto las composición y elaboración de las muertes es un hecho importantísimo para determinar en gran medida su calidad, pues bien, en este aspecto "Slumber Party" no defrauda pues hay un buen porrón de muertes bastante curradas y con ciertos toques gore (aunque nada extremo) que le imprimen agresividad acercándose más a los slashers de primera que a los menos destacables. También me parece que cuenta con un reparto bastante decente (sobre todo femenino), un grupo de actrices desconocidísimas que desempeñan muy correctamente sus papeles, por lo menos resultan lo suficientemente creibles como para no producir vergüenza o risas involuntarias, entre ellas destaca la presencia de una común scream queen de serie B de la época, Brinke Stevens. En definitiva es un producto carne de cañón para los que defenestran este género y no saben ver ni una sola virtud más allá de sus posibles defectos (casi siempre achacados a la simplicidad de sus argumentos, como si por ejemplo los western fueran el colmo de la originalidad argumental), pero que como siempre digo hará las delicias de los amantes de las películas slashers y los films ochenteros para un público adolescente. En mi caso como adoro ambas vertientes le coloco un sobresaliente porque la película me entretuvo, cubrió las espectativas que tenía de ella con gran acierto y en resumidas cuentas me gustó mucho. Una pequeña y nostálgica joya slasher

Recuento de cadáveres

Como curiosidad, a la película le incluyeron con toda intención un cierto alegato feminista. La razón es que el slasher ha sido siempre declarado (incomprensiblemente) como un subgénero altamente misógino (y digo incomprensiblemente porque por lo general son pelis que presentan mujeres bastante fuertes, más listas que los asesinos de turno a los que acaban pateando el trasero). Así que la guionista y la directora, ambas feministas a ultranza, metieron su parte de crítica en el film con la presencia de unas féminas luchadoras y valientes que le plantan cara a un asesino pervertido, símbolo de la opresión masculina y a su puntiagudo taladro, referencia fálica donde las haya. 

''¿Tomamos una cerveza Valerie?"

Mención especial para la pobre Robin Stille, que interpreta en la peli a una de las chicas protagonistas, la joven Valerie. Robin Stille perdió la vida al suicidarse, a la edad de 34 años, en 1996. 

R.I.P. Robin Stille (1961 - 1996) 

*MI MOMENTO FAVORITO: la pelea entre Valerie (Robin Stille), machete en mano, y el psicópata Russ Thorn (Michael Villela) y su inseparable taladro. 

La "final girl" contra el "psycho-killer", duelo icónico de cualquier buen slasher

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