domingo, 10 de noviembre de 2013

La ley del silencio (1954) de Elia Kazan



El prota Terry Malone (Marlon Brando)
El director Elia Kazan, turco de nacimiento, se convirtió en uno de los cineastas más polémicos y controvertidos, por las acciones que desempeñó como persona, más que por el contenido moral de sus obras cinematográficas. En sí este film suyo actuó, en cierto sentido, como reclamo para justificar un hecho que poco antes le había tocado protagonizar. Kazan fue uno de los fundadores del Actor's Studio, una famosísima escuela de interpretación de la que salieron figuras tan emblemáticas del mundillo como Montgomery Clift, Paul Newman o Marlon Brando, protagonista de este film (y uno de los actores fetiche de este director). Resulta que Kazan fue protagonista de un controvertido acontecimiento a principios de los años cincuenta. El señor Kazan era un reconocido militante de izquierdas, no obstante se acabó cambiando de bando, lo que le propició, en gran parte, lograr desempeñar la magnífica carrera cinematográfica que logró llevar a cabo. Durante esa época, el senador McCarthy llevó a cabo la llamada "caza de brujas". Fue una época, en plena guerra fría, en la que se consideraba muy poco lícito el pensamiento anti-norteamericano, es decir; ser comunista. Así que se llevó a cabo una preocupante persecución de todo aquél que poseyese tales ideas, como si de adoradores de Satán se tratasen. Kazan, pues, actuó de delator y dio nombres y apellidos de muchos miembros del sector cinematográfico, que él sabía de buena tinta, que eran comunistas. 

El padre Barrie (Karl Malden) y Edie (Eva Marie Saint)

Johnny Friendly (Lee J. Cobb) corta el bacalao
en los muelles de Nueva York
El señor Kazan dejó muy claro la clase de moral que poseía, él era comunista, pero a la vista de mantener su estatus de prestigioso director, incluso de aumentarlo, se tragó todo eso y se chivó ruinmente de las actuaciones de muchos de los que hasta entonces habían sido sus colegas. El resultado derivó en que muchas de estas personas vieron tajantemente destruidas sus carreras. Ni más ni menos. Por esa razón, este señor también pasó a convertirse en una persona tremendamente odiada, sobre todo por el sector actoral, lo cual pudo verse en 1999, cuando se le concedió un Oscar honorífico, muchos se negaron a declararle un aplauso y se mantuvieron inamomibles en sus asientos como protesta contra su delecnable comportamiento del pasado. 

Terry y Edie comenzarán a hacer buenas migas

Johnny intimida a Terry constantemente para que no hable
Pues bueno, todo este rollo que he soltado, ha sido un poco la introducción para abordar en mi comentario de "La ley del silencio", la justificación del acto de delación que Kazan abordó en dicho film. Lo que nos presenta esta, por otro lado, fantástica obra maestra, es la historia de Terry Malone (Marlon Brando), un exboxeador fracasado que trabaja como estibador en los muelles de Nueva York. Resulta que este buen hombre es testigo diario de los negocios sucios del jefe del sindicato del puerto, Johnny Friendly (Lee J. Cobb), un mafioso miserable que intimida constantemente a los trabajadores, incluso llegando a cometer asesinato si tiene la ligera sospecha de que alguno ha hablado más de la cuenta. Un cura, el padre Barrie (Karl Malden) y la hermana de la última víctima de Friendly, Edie (Eva Marie Saint), intentan por todos los medios de desenmascarar los turbios asuntos que el mafioso se trae entre manos, pero para ello necesitan el testimonio de algún trabajador que se atreva a contar todo lo que sabe. Cuando entre Terry y Edie empieza a surgir más que una amistad, él se planteará seriamente si seguir guardando silencio ante tanta injusticia, es la mejor solución, lo cual le proporcionará un complicado dilema, además teniendo en cuenta que su hermano Charley (Rod Steiger), es uno de los hombres que trabaja para Johnny. 

Terry con los demás trabajadores del puerto

Terry con su hermano Charley (Rod Steiger)
Viendo la película, el mensaje que nos plantea el señor Kazan, es que el chivatazo en algunas ocasiones es de lo más necesario, aunque creo que si lo que intentaba era justificar sus actos en la vida real, no lo consiguió de manera muy efectiva, ya que el caso del film presenta un asunto mucho más turbio y unas condiciones muy serias en las que la delación del protagonista, podría cortar por lo sano infames injusticias e incluso horrosos crímenes. Pero pasando ampliamente de la historia del propio director, que es irrelevante, no queda más remedio que alabar esta emblemática joya del Séptimo Arte. "La ley del silencio" muestra una historia apasionante, en la que el crimen, el amor y la amistad tendrán protagonismo afín. El guión nos muestra una trama absorbente y de ritmo trepidante, que consigue captar con extrema facilidad la atención del espectador. La dirección es magistral, ídem de los aspectos técnicos del film, destacando esa prodigiosa fotografía en blanco y negro, que me ha recordado enormemente al neorrealismo italiano (de films de Rossellini o Visconti). Aunque uno de los puntos más sobresalientes son, por supuesto, las interpretaciones. 

Terry y Edie se enamoran

Charley asesinado
Los actores no pueden haber sido escogidos con mayor acierto; Marlon Brando está absolutamente increible, sin lugar a dudas hizo el papel de su vida (aunque mayoritariamente se señale como tal, el de Vito Corleone de "El padrino"), un tipo rudo pero con un gran corazón que lo aleja de los habituales rufianes que ha interpretado en otras ocasiones (como por ejemplo en "Un tranvía llamado deseo"), con todo merecimiento el señor Brando se llevó su primer Oscar a casa al mejor actor, al igual que la futura musa de Hitchcock, Eva Marie Saint que se hizo con el de mejor actriz secundaria, logrando otra interpretación memorable, alejada de su más característica devoradora femme fatale de "Con la muerte en los talones". Los mismos halagos se merecen un trío de secundarios de altura, Lee J. Cobb, Karl Malden y Rod Steiger (nominados ambos al Oscar al mejor actor secundario, aunque ninguno se hizo con él). La película en total fue premiada con 8 estatuillas doradas, incluyendo el de mejor película del año y se ha instaurado como una de las grandes obras maestras de la época dorada de Hollywood, además de uno de los mayores éxitos de su director. Personalmente me parece un film sublime, increible, tenso, emotivo y fascinante. No podría encontrar en él ningún aspecto que reprocharle, es completamente imprescindible. 

Terry acaba rebelándose contra sus opresores
y así lo dejan al pobre

*MI MOMENTO FAVORITO: el grandísimo y emocionante final, en el que a pesar de haber recibido una brutal paliza, Terry (Marlon Brando), le echa un par de cojones y les planta cara a los criminales que durante tanto tiempo le han increpado a él y a sus compañeros de trabajo. 

A pesar de su mal estado Terry tira pa'alante, con un par

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