jueves, 14 de noviembre de 2013

Tiburón, la venganza (1987) de Joseph Sargent



''¿Anda andará mi brazo?''
Todavía a día de hoy me parece increíble a qué semejante borrego se le ocurrió dar luz verde a esta abominación. De verdad a los que os guste la original de Spielberg, en serio, que se alejen por completo de este engendro que tiene nada que ver con la maestría de ese emblemático y aterrador film. Y dicen que la tercera es una mierda (a mí me gusta mucho, la verdad), pero es que comparada con ésta, es una auténtica obra maestra. Es tan mala, pero tan mala que es que ni soltando pestes contra ella se puede describir la basura que es. Aquí no hay un simple tiburón, sino un tiburón tigre y es que el escualo tiene una cualidad increíble, puede rugir y eso que los tiburones careces de cuerdas bocales, o sea que es el tiburón más macho del océano. También tiene una dieta muy estricta, solo se zampa a los familiares del personaje del ya fallecido sheriff Brody (interpretado por Roy Scheider en las dos primeras películas de "Tiburón"), no se sabe cómo el tiburón tiene capacidad de raciocinio y un sistema de GPS a través del cual puede localizar a los familiares de este personaje y se obsesiona (sí, como lo leeis) en ir contra ellos. 

La familia Brody, víctimas potenciales del tiburón

Ellen (Lorraine Gary), la viuda del sheriff Brody,
con el piloto Hoagie (Michael Caine)
Sin más ni más, este tiburón por lo tanto no mata, porque es obvio que sus potenciales víctimas son los protas y no van a morir, así que este escualo aparte de rugir e incluso de saltar como si fuese un muelle que bota, no hace mucho más. La película tiene tal número de fallos, tal número de incoherencias y tal número de gilipolleces argumentales que no se puede destacar absolutamente ningún aspecto de ella (para bien digo, para mal es un no parar). Los actores son abominables, hasta Michael Caine está completamente absurdo. Por otro lado es que encima cuenta con efectos especiales tan horrorosos que harían sonrojar a los realizadores de la peor basura de cine Z que exista. En fin, esta película es una brutal mierda. Un insulto para la obra maestra que fue la original, e incluso un insulto para sus posteriores secuelas (mejores o peores, pero más decentes). Un puñetero engendro. Que no la vea ni Dios, eso que os ahorráis.

''Upps, bocado por error''

A destacar entre el porrón de momentos absurdos que tiene esta porquería, la bochornosa escena de la muerte del tiburón, en el que el bicho queda ensartado en la parte delantera del barco donde van los protas. Es increible lo mal hecha que está, es absolutamente sonrojante la abominación filmada. Todavía habrá uno que vaya de listillo que diga, bueno es una película de 1987, y achacarán semejante mierda de efecto a las limitaciones de la época. Pues un cojón para ellos, no hay más que ver, por ejemplo, que un año antes en 1986, se filmó una obra maestra como "Aliens, el regreso" con unos efectos impresionantemente realistas, y además el film de James Cameron costó 18 millones de dólares, éste en cambio costó 23, o sea que fue más caro, lo que es imperdonable que luzca como una pachanguera producción de cine de lo más cutre y barato que te pudieras llegar a encontrar. Viendo la calidad del efecto, sólo queda preguntarse; ¿en qué puñetas se gastaron esos 23 millones? 

Un efecto verdaderamente lamentable

Pero aún queda lugar para otro momento que ya es el ridículo personificado. Cerca del final el tiburón ataca al personaje del negrito, interpretado por Mario Van Peebles, lo engancha de una dentellada y lo sumerge en el mar. Supuestamente este personaje ha muerto, de ninguna manera factible podría haber escapado a la muerte ante semejante situación. 

El tiburón se lleva a Mario Van Peebles bien enganchadito entre las mandíbulas

Pues resulta que pasa un buen rato, el resto de los protas pelean (por llamarlo de alguna manera) contra el tiburón y se lo cargan. Pues bien, ya cuando se va a acabar la película encuentran al personaje de Mario Van Peebles flotando en el mar sin un solo rasguño. Es decir, le muerde un tiburón, lo mete mar adentro y de golpe y porrazo como si fuese magia aparece intacto. En fin, sin más comentarios. Lo reitero, esta película es una puta mierda.

''¿Pero qué come este negro que las mordeduras de los tiburones le hacen cosquillas?''

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