martes, 5 de noviembre de 2013

House, una casa alucinante (1986) de Steve Miner



El escritor Roger Cobb (William Katt)
Otro memorable film de los ochenta. Haría un perfecto dueto con otra gran peli ochentera de características similares, "Noche de miedo". Al igual que éste, "House, una casa alucinante" resulta un excepcional experimento que muestra la unión del género de terror y la comedia siendo el resultado la mar de cojonudo y satisfactorio. Como film de terror cumple bastante bien, siempre predominando el humor negro que resulta muy acertado proporcionándonos escenas de los más desternillantes pero manteniendo un aire malsano que inunda la casa del título y haciéndonos partícipes de las desgracias del protagonista, un muy correcto William Katt, recordado por ser "el último héroe americano" y también el infortunado acompañante de Carrie. Nos cuenta la historia de un exitoso escritor, Roger Cobb (William Katt), un tipo que decide aislarse en una casona propiedad de su tía, la cual se suicidó ahorcándose de una de las vigas del techo de la propia casa. 

La tía de Roger colgada literalmente

El hombre arrastra el trauma de la desaparición de su hijo pequeño, mientras el niño jugaba también en el interior de la misma casa. A pesar de las desgracias ocurridas entre los muros de la vivienda, Roger cree que es el lugar idóneo para despertar la inspiración que necesita para escribir su nuevo libro. Ahora bien, lo que encontrará no será precisamente paz y es que, como bien señala el título, no es una casa normal y corriente. Durante su estancia Roger será testigo de una serie de experiencias que sobrepasan los límites de la realidad, en la que no faltarán monstruos varios, objetos punzantes levitando, portales interdimensionales, incluso miembros humanos con vida propia (por así decirlo).  

¡Vaya lo que llega a acumularse en el armario!

¡Choca esas cinco, chaval!
El film está producido por el mítico artífice de "Viernes 13", Sean S. Cunningham y dirigido por Steve Miner (director de la segunda y tercera parte de esta saga) por lo que se nota que el proyecto estaba sujeto a manos que dominaban el género. Recuerdo haberla visto de pequeño en La2 en el programa ''Alucine'' y habérmelo pasado pipa. Años después he repetido su visionado y la misma sensación me ha inundado. Estoy de acuerdo con lo dicho por otra crítica de este film que he leido por ahí, la nostalgia muchas veces nos puede y eso hace que convirtamos ciertas películas en joyas para nosotros. "House, una casa alucinante" tendrá defectos, pero es un film que se toma en serio, está muy bien hecho y resulta la mar de entretenido y sobre todo, es muy original. Vamos, ya quisiera yo ver hoy en día un film como éste hecho con esta gracia y este toque tan especial como en los ochenta se sabían hacer que pequeños films como estos acabaran adquiriendo carácter de clásico. Hoy en día eso es imposible. El éxito del film fue el responsable de que apareciesen tres secuelas más. Yo he tenido la desgracia de haber visto dos de ellas, las cuales no tienen relación ni en argumento ni en calidad con la original, ya que son bastante pésimas. Pero sin lugar a dudas recomiendo este magnífico clásico. Amantes del terror ochentero, si no la habéis visto no sé a qué estáis esperando. Es una pequeña joya, sin duda.

¡Toda una monada!

*MI MOMENTO FAVORITO: aquél en el que Roger (William Katt) recibe la visita del zombie de su antiguo compañero en la guerra de Vietnam, Big Ben (Richard Moll), el cual tuvo una trágica muerte a consecuencia de un actor de cobardía del propio Roger. Así que Big Ben, viene muy cabreado a tomarse la revancha. Me encanta el derroche de humor socarrón que presenta la escena y lo cachondo que es el propio zombie. 

''Hola Roger, soy tu hada madrina''

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