miércoles, 20 de noviembre de 2013

Creepshow 2 (1987) de Michael Gornick



El siniestro "maestro de ceremonias" (Tom Savini)
Cinco años después del notable éxito del film "Creepshow", apareció esta, para mí, magnífica secuela. Sinceramente, este film me parece tan bueno como el primero (que es un prodigioso clásico del género), aunque por lo que he comprobado, está muy denostado e infravalorado con respecto a su antecesor. Sí es cierto que a nivel artístico, estéticamente hablando es claramente inferior al original, pero hay que tener en cuenta que aquél estaba dirigido por un maestro en el género, el padre de los zombies, George A. Romero y en éste, en cambio, toma el mando un principiante en cuestiones de dirección, un tal Michael Gornick, que había sido ya colaborador habitual del Sr. Romero. No obstante esta secuela me parece un estupendo clásico digno de rememorar y disfrutar. De nuevo, al igual que en "Creepshow" se nos presentan unas historias, escritas por el propio George A. Romero, en colaboración con el maestro del terror, Stephen King. De las cinco de la peli original, aquí se vieron reducidas a tres, debido a una serie de cuestiones que imposibilitaron, por lo visto, la realización de otras dos para acabar componiendo el pack de cinco en un principio planificado también para esta secuela. Las historias presentadas a lo largo del film, cuentan con el tino de ir siendo progresivamente mejores, lo que produce que el espectador devore el film con gusto y que además, éste se haga tan ameno y entretenido, que su visionado se convierta en un suspiro. 

El mismo de antes en versión animada

El matrimonio Spruce (George Kennedy y Dorothy Lamour)
La primera historia se titula "El viejo jefe Cabeza de Madera", nos cuenta el desafortunado encuentro de dos pobres viejecitos (George Kennedy y Dorothy Lamour), propietarios de una pequeña tienda, con tres gamberros hijos de puta, que los atracan a punta de pistola. No sólo contentos con desvalijar la tienda, estos tipejos acabarán asesinando a los inocentes ancianos, dándose posteriormente a la fuga. Pero resulta, que a la entrada de la tienda, el buen hombre tenía como objeto decorativo, una gran estatua de madera de un antiguo jefe indio, la cual cobrará vida y será la encargada de desempeñar una sangrienta venganza contra estos malechores. 

El indio de madera llevando a cabo una justa venganza

Los cuatro chavales encima de la balsa
La segunda se titula "La balsa" y es la única del lote que resulta una adaptación de un relato corto de Stephen King. Tenemos a cuatro jovenzuelos de vacaciones, que llegan hasta un lago apartado para fumar marihuana y acostarse juntos, etc, etc. Pues bueno, resulta que los muchachos se dan un bañito y nadan hasta una especie de balsa que está situada en el centro de dicho lago. Eso sí, el poder volver a tierra les va a resultar una misión imposible, porque comenzarán a ser amenazados por una especie de mancha de alquitrán o petróleo, que flota en la superficie del agua; pero ojito; no es una mancha cualquiera, porque parece tener vida propia y una especial debilidad por devorar carne humana, siendo capaz de engullirla con extrema ferocidad. El poner un solo pie en el agüita puede suponer un auténtico comportamiento suicida. 

La mancha voraz ataca

Annie (Lois Chiles) es una conductora imprudente
La tercera historia, es mi favorita. Lleva por título "El autoestopista" y tiene como protagonista a una mujer (Lois Chiles, la chica Bond de la peli "Moonraker"), cuyo despiste al volante, circulando en su coche en plena noche, tiene un fatal desenlace. La mujer se lleva por delante a un  autoestopista negro (Tom Wright), ylejos de socorrerlo, lo abandona con el cráneo aplastado en el asfalto, dándose a la fuga. Durante el trayecto la culpa va comiéndole la cabeza, pero ése no será el mayor de sus problemas, porque irá presentándosele el zombie del autoestopista, a modo de acojonante espectro, convirtiendo el viaje de la mujer en la más angustiante y aterradora de las pesadillas. 

''Señora, gracias por el paseo''

El joven Billy acosado por unos matones
Decir que entre historia e historia, vamos siendo testigos de una cuarta, que sirve de nexo argumental al trío de episodios principal. Al igual que en la primera, tiene como protagonista al niño de turno que ojea el cómic en el que van incluidas las historias que iremos viendo a lo largo del desarrollo, aunque en esta secuela, nos la presentan en versión cartoon (o sea en dibujos animados), lo que me parece un detalle especialmente gracioso. Esta cuarta "historietilla" nos narra las desventuras del chavalín forofo del terror y de los tebeos "Creepshow" y su venganza particular contra unos matones que le quieren cascar. El muchacho ha plantado un ejército de plantas carnívoras que acabarán devorando a sus matones. Y con esa conclusión y la despedida de un siniestro maestro de ceremonias (al que da vida el mismo Tom Savini), el film se cierra de forma altamente satisfactoria. 

File:Creepshow-2-3.jpg
Pero los matones tendrán un trágico final

Cameo de Stephen King, haciendo de camionero en la tercera historia
Mis impresiones generales del film no pueden ser más positivas. Como he comentado, es una película muy amena, va de menos a más, logrando presentar una historia mejor que la anterior con gran acierto. En el reparto podemos encontrar buenos actores en general (George Kennedy, Lois Chiles,...) además de alguna que otra cara habitual en el género (de nuevo Stephen King -esta vez haciendo un cameo-, el maquillador Tom Savini -irreconocible tras una siniestra máscara-,...). Merece la pena destacar también sus excelentes efectos especiales y la presencia de escenas gore bastante aceptables (véase sobre todo la segunda historia, que tiene, en mi opinión, el mejor acabado técnico y las escenas más impresionantes). Aunque la que me llamó poderosamente la atención fue la última de las historias, "El autoestopista", una historia verdaderamente agobiante. A mí me acojonó bastante, la primera vez que la vi, la angustiante persecución que sufre esa mala conductora por parte del zombie de su inocente víctima, el cual tiene un aspecto la mar de grotesco y efectivo a la hora de inquietar. En definitiva, estamos ante una secuela que, lejos de desmerecer a su magistral antecesora, consigue ponerse muy cerquita de su nivel. Está muy bien hecha, tiene momentos aterradores, excelentes efectos de maquillaje, un reparto que cumple y una muy buena banda sonora. En fin, aunque le hayan dado más palos que a una estera, a la hora de desprestigiarla al compararla con la original, a mí me parece un film altamente recomendable, un pequeño clásico de los ochenta muy reivindicable y en líneas generales altamente disfrutable por todo amante del género. 

¿Preparados para otra sesión de "Creepshow"?

*MI MOMENTO FAVORITO: la angustiante persecución que ese infernal y ensangrentado autoestopista (Tom Wright), ejercerá como castigo contra la mala conductora que lo atropelló (Lois Chiles). 
Resentimiento de ultratumba

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