miércoles, 20 de noviembre de 2013

Un hacha para la luna de miel (1969) de Mario Bava



El asesino a punto de matar
En mi opinión una película enormemente infravalorada. Infravalorada no tan sólo porque esté nefastamente catalogada (en base a ciertas críticas que he podido leer sobre ella), sino porque desde mi punto de vista es toda una grandísima joya del giallo italiano (aunque en algunos aspectos divague del hilo argumental característico de dicho subgénero). Todavía no había llegado Dario Argento para darle forma en sí a este subgénero tan particular, pero el gran Mario Bava ya apuntaba maneras, con films como "La muchacha que sabía demasiado", "Seis mujeres para el asesino" y ésta, de cómo iba a estructurarse la trama de la mayoría de los giallos, por así decirlo, plenamente giallos. Lo que Mario Bava demostró con estas magníficas películas es que era un auténtico prodigio dirigiendo, logrando planos de gran belleza, encuadres fantásticos, que causan angustia, terror, imprimiendo además al film una cierta atmósfera fantasmal extraña. 

John Harrington (Stephen Forsyth) es un asesino, sí; pero curioso el hombre

Con una mujer tan odiosa como Mildred (Laura Betti), no es
de extrañar que el pobre John esté como una puta cabra
A grandes rasgos el film es bastante original, sí obviamente bebe de la maravillosa obra maestra de Hitchcock, "Psicosis", pero utiliza una perspectiva distinta y muy elegante. Además este film podría haber sido cuna para otras posteriores películas (véase el slasher ochentero "Maniac" de William Lustig, con la que guarda amplias similitudes). El primer atributo de originalidad que aportó Bava (y que la distancia de los giallos característicos) es que la película está enfocada desde el punto de vista del psicópata, se trata de un ser frustrado que pelea contra su yo perverso (víctima de un trauma) que le obliga a matar. Este tipo en cuestión es John Harrington (muy notablemente interpretado por Stephen Forsyth), dueño de una importante casa de modas y martirizado por el recuerdo del asesinato de su madre. Este trastorno, como ya he dicho, le obliga a liquidar a jóvenes novias con una pequeña hacha. 

John ante sus víctimas

La bella modelo Helen (Dagmar Lassander)
Bueno, visto hoy en día el argumento está muy trillado, pero nadie parece quererse dar cuenta de que el film data de 1969, o sea un porrón de años, siendo por lo tanto un film bastante novedoso, aunque bebiese de fuentes inspiradoras. Otro elemento que aporta originalidad es que sus víctimas le persiguen a modo de fantasmales presencias que lo torturan, a destacar a la que interpreta a su difunta y repelente esposa, interpretada por Laura Betti, que está verdaderamente fantástica y perversa. Dicho elemento ayuda a dotar al film de una atmósfera ciertamente inquietante, en la que no faltan ciertas influencias del surrealismo (de las cuales también echarían mano otros realizadores de giallos posteriores). Por otro lado no falta la trama policial con alguna que otra sorpresa deparadora que no se descubre hasta el final. Por lo que se trata de una película bastante original, muy bien rodada, visualmente preciosa, elegante y colorista y muy entretenida. Creo que son requisitos suficientes para que se merezca más reconocimiento, que por lo que he llegado a ver, no tiene (al menos en la justa medida merecida). De verdad, yo la recomiendo encarecidamente porque es una auténtica joyita digna de verse.

¿Es un fantasma o producto de la imaginación de la perturbada mente de John?

*MI MOMENTO FAVORITO: los inquietantes instantes en los que al psicópata protagonista, John (Stephen Forsyth), se le aparece la presencia de su difunta esposa, Mildred (Laura Betti), convirtiéndose en un auténtico martirio para su, ya de por sí, torturada mente. 

Ni la muerte los separará

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